Fundado y editado por
Antonio García-Trevijano
Año I, nº 0.50

crónica del como si
El Rey

El Rey ha confesado a una reportera de El Mundo la opinión que le merece el Sr. Zapatero: “es un hombre muy honesto. Muy recto” “Él sabe muy bien hacia qué dirección va, y por qué y para qué hace las cosas”. Estas  declaraciones han sido consideradas históricas por el citado periódico.

 

En “El negocio del libertad” Jesús Cacho escribe que en abril de 1994, Aznar entregó a Manuel Prado un mensaje con destinatario real. En caso de crisis institucional el PP nunca apoyaría al Monarca, si se diera alguno de estos casos: a) el estallido de un caso de corrupción que salpicara a la Corona; b) que el Rey no actuara como garante de la unidad nacional; c) que la Monarquía ligara su futuro al de un líder político determinado.

 

En la obra referida, Cacho cuenta que el entonces presidente del Gobierno, Felipe González, cuando esperaba, impaciente, a ser recibido por el Monarca para uno de sus despachos habituales, exclamó lo siguiente: ¡Y dile a Manolo Prado que se conforme con el 2 por ciento, porque eso de cobrar el 20 por ciento es una barbaridad”. Estaba hablando, según lo afirmado en “El negocio de la libertad” de las comisiones del petróleo importado por España de cierto país árabe. Nada más reinar Juan Carlos I, Manuel Prado se dedicó a enviar una serie de cartas reales a monarcas reinantes del mundo árabe para pedirles dinero en nombre del Rey. Una de ellas ha sido publicada por el ex jefe de la Casa del Sha de Persia en un libro de memorias, titulado The Shah an I.

 

La Reina aseguró a su biógrafa Pilar Urbano que Juan Carlos había hecho creer a los militares, antes del 23-F que estaba con ellos. Al respecto, resulta esclarecedor el télex del Rey a Milans del Bosch que ABC reprodujo (23-II-95) diciéndole de madrugada “después de este mensaje ya no puedo volverme atrás”.

 

El Rey era pobre en 1975; hoy es un hombre rico. No condenó la corrupción ni los GAL durante el periodo gubernamental de Felipe González. Tampoco se ha manifestado en contra, en nombre de la unidad de España, del derecho de autodeterminación que se proclama insistentemente, creyendo  que “hablando se entiende la gente”.


hechos significativos

El gabinete de comunicación de la Casa Real ha recalcado que las palabras de don Juan Carlos sobre el presidente son "comentarios informales" y en ningún caso "declaraciones oficiales".

Tras la detención de los agentes de Coslada, el Sr. Rubalcaba, pide para la Policía local un control similar al de las Fuerzas de Seguridad del Estado.

 

Venecia (fotografía: Mª Ángeles Martínez)

Amor y detrito

No es fácil saber cuánta amistad ha impedido La Transición, pero debe de ser más o menos un desierto entero. De entre los que atesoran las relaciones personales, este es el sentimiento más volcado hacia lo público y, para su desgracia, cultiva precisamente los aspectos menos apreciados de ese ámbito hoy en día: lealtad, espontaneidad, entrega, alegría de vivir (no de disfrutar o entretenerse), equilibrio, dignidad, riesgo real, sacrificio. En definitiva, muy diferente al amor, cuya experiencia, precisamente por su carácter más conservador e intimista, podría parecer fortalecida en este trance histórico. Ni hablar.

 

Es cierto, el amor no sabe de libertad; pero quien ama sí puede sentir su necesidad. Cuando ésta es arrojada a un lado, aquél se torna envidiablemente fermentativo. Tiene que acceder a cotas ardorosas de intensidad para compensar la bastardía de su nacimiento. Los amantes esclavos recorren el pequeño universo que les ha sido concedido persiguiéndose y discutiendo sin cesar, entregándose con brutalidad o ternura inigualables a la sensualidad que desprenden la cercanía y la confianza; obligados a reconocerse una y otra vez en los espejos que tienen que ser todos los paisajes, aunque sea difícil encontrar en ellos algo más que figuras sueltas, algo que no sea persistencia de uno mismo. Tanta humedad oscura nos lleva al detrito que recorre los canales de Venecia.

 

Los puentes más románticos del mundo salvan colectores que empujan todas las citas secretas de Europa hasta el mar. En el limo de estas arterias de sentimiento, entre obras de arte perdidas, seguros de viaje y millones de profilácticos y juguetitos sexuales, se descompone el amor que surgió de la guerra mundial y la pasión de quienes han decidido no ser libres pensando que tal cosa no afectará a la veracidad en lo más íntimo de sus vidas. Es posible que conocer cuánto amor por minuto pierde un continente, exija la presencia de algún especialista… quizá uno en moho.
editorial
Aumentar el gasto

En todos los asuntos de trascendencia, o simplemente importantes, lo único que cuenta, poniendo fin a los escarceos opinativos de los dirigentes de los aparatos  de partidos, es la opinión del que manda. El PNV se pliega en bloque al Plan Ibarreche, pese a la discrepancia previa del sector que interpretaba su Presidente, Urkullu. El PP acepta sin rechistar lo que tiene decidido Rajoy, in pectore, para la renovación del partido, pese a las voces que pedían su democratización. Los llamados barones del PSOE, que se oponían inicialmente a la federación fiscal propuesta por su colega Montilla, la han aceptado tan pronto como han conocido el deseo de Zapatero de que no sea  fórmula bilateral para Cataluña, sino extensiva a todas las Autonomías, y de que entre en vigor de modo progresivo a partir de 2011, cuando haya sido superada la  actual crisis económica.  

 

En el despliegue de opiniones técnicas, en defensa de la federación fiscal, realizado por “El País” entre profesores de universidad, destaca por su claridad en el error y simpleza en la fundamentación, la del ex-secretario de Estado de Hacienda y redactor de la Ley actual de Financiación de las Comunidades Autónomas, Don José V. Sevilla. Este señor ingenuo confiesa la barbaridad de que “la ampliación de tributos con capacidad normativa es muy adecuada…porque unas haciendas con tan grandes capacidades para decidir gastos deberían tener parecidas capacidades para obtener ingresos”. Esto no se hubiera atrevido a decirlo ni Lord Keynes.

 

Es principio básico de toda economía o hacienda, publica o privada,  que los ingresos determinen los presupuestos para el gasto, y no a la inversa. El Sr. Sevilla no descubre un nuevo fundamento para las Haciendas Autonómicas, sino que hace una descripción perfecta del mecanismo ilegal que  ha disparado en las Autonomías el gasto sin control, y propone como remedio hacer de la elasticidad casi infinita del gasto público improductivo el patrón de los ingresos tributarios. ¡Igualar la capacidad tributaria con la capacidad de gastar de los cargos públicos! ¡Poner a los contribuyentes en manos de la megalomanía gastadora y la suntuosidad oriental de las obras colosales deseadas por nuevos ricos de poder y de gloria! ¡Volver a la Florencia de los Médicis, donde la pobreza medieval se pavoneaba y envanecía, paseándose entre la opulencia de los palacios familiares y la maravilla de las obras de arte colocadas en plazas y calles!

florilegio 
"La promesa de mayores ingresos para el futuro aumentará los dispendios en  gastos presentes, en tiempos de depresión,  para subir la cuota de aquéllos."
Basilio Aguilar
Óscar
Trevijano
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